Lo hemos escuchado con cierta frecuencia en los últimos años: “Nunca he dado positivo en un control”. Este es un argumento que muchos deportistas utilizan para defenderse de las acusaciones de dopaje, pero que deberíamos dejar de tener en cuenta en algunos casos. Por un lado porque hay herramientas como el pasaporte biológico que señalan de manera indirecta si un deportista ha utilizado sustancias prohibidas. Y, por otro, porque infringir la normativa antidopaje no es simplemente presentar un resultado analítico adverso en un control. Existen nueve infracciones más ­­(la posesión, el tráfico o la complicidad, entre otras) por las que un deportista puede ser sancionado por dopaje, más allá de que sus resultados analíticos sean intachables.

Desenmascarar a un deportista que usa sustancias prohibidas o que incluso trafica con ellas no es, lógicamente, una cuestión sencilla. Los testimonios de los informadores se han convertido, en los últimos años, en el punto de partida de numerosas investigaciones que, posteriormente, han destapado importantes tramas de dopaje. Las confesiones de los ciclistas Floyd Landis y Tyler Hamilton desembocaron en el Caso Armstrong, las denuncias de Jesús Manzano, en cierto modo, en la Operación Puerto, las declaraciones del ciclista danés Michael Rasmussen dieron lugar a la sanción vitalicia al médico de Rabobank Geert Leinders y las informaciones que Vitaly y Yulia Stepanov ofrecieron a la cadena de televisión alemana ARD fueron la pista que Richard McLaren y su equipo siguieron para publicar el informe que desveló el dopaje de Estado en Rusia.

La importancia de estos testimonios y las continuas amenazas que reciben algunos informadores (como el matrimonio Stepanov que se vio obligado a abandonar su país y cambiar de domicilio en varias ocasiones) ha hecho que las organizaciones nacionales antidopaje consideren, como requisito imprescindible para fortalecer la independencia de la AMA, la puesta en marcha de un programa más seguro y profesional.

Speak Up!

Por esa razón, la Agencia Mundial Antidopaje presentó hace unos días Speak Up!, una nueva plataforma para poner en conocimiento de la AMA, de manera confidencial, cualquier información relacionada con violaciones del Código Mundial Antidopaje. Según Günter Younger, director de Inteligencia e Investigaciones de la Agencia Mundial Antidopaje, “Speak Up! responde a la demanda que los deportistas de todo el mundo han venido reivindicando en los últimos meses. Sabemos que informar sobre casos de dopaje es una decisión importante. Aplaudimos el coraje y la convicción que requiere”. Olivier Niggli, director general de AMA, considera que “las investigaciones del Informe Mclaren pusieron de relieve la importancia de los testimonios de los informantes. Creemos que esta plataforma animará a más deportistas a dar un paso adelante”.

Speak Up! no es la única iniciativa de este tipo que hay ahora mismo sobre la mesa. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) y entidades privadas como Got Ethics o Fair Sport ofrecen, asimismo, este tipo de servicios. También, el periodista alemán Hajo Seppelt, responsable de los documentales sobre dopaje de la televisión alemana ARD, ha impulsado una iniciativa similar, llamada SportDoping Leaks, cuyo objetivo es recabar toda la información posible para que sean los medios de comunicación los que comanden esas investigaciones.

En nuestro país, las personas que quieran dar a conocer cualquier información relativa al uso, administración o tráfico de sustancias o métodos prohibidos en el deporte pueden hacerlo a través del programa “Contra el dopaje, colabora” de la AEPSAD. Todos estas herramientas tratan de ayudar y proteger a aquellas personas que se atreven a denunciar el dopaje en el deporte.